En España, desde abril de 2025, es obligatorio intentar una negociación antes de ir a juicio. Si tienes dificultades para negociar por tu cuenta, la mediación puede ser la solución. Es uno de los métodos de negociación reconocidos por la Ley española. Sirve para alcanzar un acuerdo y también para demostrar el intento de negociación antes de presentar una demanda civil o mercantil.

En España sí es posible llegar a un acuerdo antes de un juicio civil. Es más: por varios motivos, resulta deseable alcanzar ese acuerdo.
De hecho, nuestra legislación concede una gran libertad para que las personas que tienen un conflicto puedan resolverlo llegando a acuerdos voluntarios.
A ello se suma la entrada en vigor de la Ley 1/2025 de 2 de enero, que entró en vigor en abril de 2025. Esta ley establece que antes de presentar una demanda civil (o mercantil) es obligatorio intentar una negociación (más abajo amplío esta cuestión).
Muchos de los problemas más frecuentes se pueden resolver de forma negociada. Aquí van algunos ejemplos de los casos más frecuentes en nuestro despacho:
- Una pareja que se quiere divorciar o separar puede acordar los términos por su cuenta, siempre que sean legales. Un juez sólo intervendrá si no se ponen de acuerdo. También será necesario que un juez revise el acuerdo si hay menores de edad o personas necesitadas de especial protección.
- Vender un proindiviso es otra situación que se puede resolver a través de un acuerdo, evitando llegar a juicio. La negociación suele ser mucho más rápida que un proceso judicial (entre otras ventajas. Para que te hagas una idea: el Consejo General del Poder Judicial calcula que el tiempo medio de resolución (hasta que hay sentencia), para este tipo de casos, es de 24 meses (datos de 2021). Una negociación puede llevar un mes, o poco más, dependiendo de la complejidad del asunto.
- A la hora de decidir quién se queda con la mascota en caso de divorcio, los acuerdos voluntarios también resultan el mejor camino para evitar ir a juicio.
Obligación de negociar antes de presentar una demanda
Desde el 3 de abril de 2025, en España es obligatorio demostrar que se ha intentado una negociación antes de interponer una demanda civil o mercantil.
Esa negociación se puede desarrollar a través de los “medios adecuados de resolución de controversias”. Entre ellos, la Ley reconoce la conciliación privada, la oferta vinculante confidencial o la mediación, entre otros.
En nuestro despacho de mediadores en Madrid contamos con un equipo dedicado a la mediación de conflictos, al servicio de quienes quieren resolver su problema de manera negociada, pero tienen problemas para alcanzar un acuerdo por su cuenta.
Además del equipo de mediadores, en el despacho contamos con un equipo legal, que puede hacerse cargo de otros métodos de negociación extrajudicial. Entre ellos destacan la conciliación privada, la oferta vinculante confidencial, la negociación entre abogados o la opinión de persona experta independiente.
Rehusar, o ignorar, una propuesta de negociación sin motivo justificado puede suponer una condena en costas si el asunto acaba en juicio, incluso si la sentencia resulta favorable. La Ley también contempla la posibilidad de multas en determinados casos.
Si la negociación acaba en acuerdo, éste será de obligado cumplimiento. ¡Y ya no será necesario iniciar el proceso judicial!
Para reforzar la obligación de cumplimiento, el acuerdo de mediación se puede elevar a escritura pública. Así, se puede garantizar la ejecución de lo pactado en caso de que alguna de las partes lo incumpla.
Asuntos para los que es obligado negociar antes de demandar
Aunque ya he mencionado antes algunas situaciones en las que es posible negociar antes del juicio civil, las resumo a continuación:
- Conflictos de herencias
- Reparto de bienes comunes en un divorcio o separación
- Custodia compartida de mascotas en común en divorcio o separación
- Problemas entre los socios de una empresa
- Modificaciones de acuerdos de custodia compartida previos
Cuando las personas que tienen alguno de estos problemas pueden negociar por su cuenta, no necesitan un mediador. Pero, en ocasiones, la comunicación entre ellas no es muy buena y eso limita las posibilidades de entendimiento. Es entonces cuando merece la pena hablar con un mediador de conflictos.
En nuestro despacho tenemos experiencia en estas cuestiones, ya que hemos llevado a cabo mediaciones sobre todas ellas. También hemos llevado mediaciones entre socios de una empresa con dificultades para ponerse de acuerdo entre ellos.
Ventajas de llegar a acuerdos y no ir a juicio

Muchas personas se preguntan qué es mejor: ¿llegar a un acuerdo o ir a juicio? Aunque no se puede dar una respuesta universal, porque cada conflicto es único y tiene unas características particulares, lo cierto es que la negociación puede ayudar a ahorrar tiempo, dinero y disgustos, sin anular ningún derecho posterior.
Es decir, que si intentas negociar y no obtienes resultado, siempre podrás recurrir a la vía judicial.
Si tienes dificultades para negociar por tu cuenta, merece la pena recurrir a algún método estructurado, como la mediación.
La mediación es un proceso de negociación dirigida por un mediador profesional. Su objetivo es alcanzar un acuerdo satisfactorio, generando un ambiente adecuado para el diálogo.
Entre las principales ventajas de la negociación destacan éstas:
- La negociación permite alcanzar acuerdos a la medida, con un mayor grado de cumplimiento
- El proceso de negociación supone un ahorro de tiempo, estrés y dinero
- Los métodos de negociación ayudan a que todo el proceso sea confidencial
A continuación desarrollo un poco más cada una de las ventajas de la negociación frente al juicio:
Podemos ayudarte. Contacta con nuestros mediadores de conflictos
Cumplimiento de los acuerdos para no ir a juicio
Para empezar, alcanzar un acuerdo permite un consenso más adaptado a la realidad de cada situación.
Además, el acuerdo se adecúa mucho mejor a la medida de las posibilidades de las partes y eso ayuda mucho a que se cumpla. Cuando las cosas se imponen desde fuera, como sucede con una sentencia judicial, es más fácil que llegue a incumplirse, porque se tienen menos en cuenta las circunstancias de cada parte y su evolución.
En la mediación, las personas que tienen el problema participan directamente en la búsqueda de soluciones, lo que refuerza más aún la posibilidad de que todo se cumpla según lo pactado. ¿Quién va a comprometerse a algo que sabe que no podrá cumplir?
Ésta es una de las razones principales por las que creo que la mediación de conflictos es una manera muy interesante de alcanzar acuerdos, evitando llegar al juicio.
Asimismo, es importante tener en cuenta que la negociación general -y la mediación en particular- también son posibles si el proceso judicial ha comenzado. Más adelante volveré sobre esta cuestión.
Un acuerdo para no ir a juicio ahorra tiempo
Llegar a un acuerdo para no ir a juicio también ahorra tiempo.
La razón principal de ese ahorro de tiempo es que la negociación puede empezar en un plazo muy breve de tiempo y un juicio puede retrasarse meses, o años.
Tomemos como ejemplo un proceso de mediación. Lo habitual es que se inicie en cuestión de días una vez que las personas afectadas por el conflicto manifiestan su voluntad de resolverlo por esta vía.
Si realmente existe voluntad de llegar a un acuerdo para no ir a juicio, las esperas largas no tienen sentido. Aún cuando la negociación se alargue algunas semanas, la conclusión del conflicto no se hace esperar porque todas las partes entienden que salen beneficiadas cuando sus intereses quedan reflejados.
Tampoco hay que olvidar que la Ley 1/2025 impone unos plazos concretos, tanto para iniciar la negociación como para terminar el proceso.
Ahorro económico de los acuerdos que evitan el juicio
El ahorro económico es otra ventaja importante de llegar a un acuerdo antes del juicio civil.
Para iniciar un proceso judicial en España cada parte tiene que tener, como mínimo, un abogado y, muchas veces, con un procurador. En algunos casos (por ejemplo, cuestiones de herencias) también son necesarios peritos y otros profesionales, que aumentan la factura final del proceso.
En cambio, en muchos procesos de negociación sólo se necesita un profesional, cuyos honorarios, generalmente, se reparten entre todas los participantes.
Es el caso de la mediación, para la que sólo se necesita un mediador de conflictos. Los honorarios de los mediadores se reparten equitativamente (a partes iguales) entre los participantes de la mediación, salvo que acuerden otra cosa.
Conclusión: evitar el juicio permite ahorrar de manera considerable.
Evitar el estrés asociado a un proceso judicial
Cuando uno participa de manera activa en la negociación de un acuerdo, asume una gran responsabilidad.
Pero también controla el proceso de algo importante en su vida: los términos de un divorcio o de una separación; las decisiones sobre una herencia o la forma de resolver un problema laboral o empresarial.
Esa participación se da siempre que uno llega a un acuerdo por su cuenta, pero también en procesos de negociación como la mediación. La principal razón de ello es que los mediadores no imponemos soluciones (como haría un juez): acompañamos a las personas que tienen que tomarlas y les ayudamos a gestionar su comunicación y a ordenar sus prioridades, encontrando puntos en común para aproximar los intereses de todos.
Al tomar decisiones, se reducen los niveles de estrés relacionados con la incertidumbre y la espera, dos ingredientes muy presentes en los procesos judiciales.
A ello hay que añadir que los procesos de mediación ayudan a mantener una relación personal más positiva. Esto alivia los sentimientos negativos asociados con cualquier problema.
Otras ventajas de la mediación para alcanzar un acuerdo y no ir a juicio

Ya he mencionado muchas ventajas de la mediación como método de negociación: es más rápida que un juicio; también es más barato y ayuda a reducir la incertidumbre y la angustia.
A ellas se pueden sumar otros aspectos positivos, como la legalidad y la confidencialidad dos grandes ventajas de la mediación.
A diferencia de los acuerdos verbales que a veces se alcanzan por cuenta propia, el acuerdo de mediación es un documento escrito, legal y de obligado cumplimiento.
Para reforzarlo, incluso se puede elevar a escritura pública.
Esto significa que compromete a todos los firmantes a cumplir aquello que se ha convenido. En caso contrario, se podrán iniciar acciones judiciales.
En cuanto a la confidencialidad, merece la pena señalar que nada de lo que se diga en mediación puede ser divulgado fuera de las sesiones, ni utilizado en posibles juicios posteriores. Estas cuestiones se explican con mucho más detalle en la sesión informativa de mediación, que es el primer paso para iniciar el proceso.
Lo que no está protegido por la confidencialidad de la mediación es la identidad de los participantes y si alguno ha desistido de participar sin motivo justificado.
Alcanzar un acuerdo incluso si el juicio ha comenzado

Un poco más arriba he señalado que la negociación (más concretamente, la mediación) es posible incluso si el proceso judicial ha comenzado.
Esto significa que llegar a un acuerdo es posible hasta el segundo antes a que el juez dicte sentencia.
En estos casos, la solicitud de mediación paraliza el desarrollo del juicio y concede tiempo para que las personas implicadas negocien.
Si alcanzan el acuerdo, el juicio no continuará, con el consiguiente ahorro de tiempo, dinero y tensiones.
Qué pasa si se llega a un acuerdo antes del juicio
Si llegas a un acuerdo antes del juicio, el juicio no tendrá lugar, o no continuará (si ya se había iniciado).
Cuando sea necesario, un juez revisará el acuerdo para estar seguro de que todo se ajusta a la Ley. Esto sucede, por ejemplo, cuando hay menores de edad afectadas por el acuerdo.
En los casos en que esa revisión no sea necesaria, el acuerdo será el documento legal que obligará a los firmantes a cumplirlo.
Un poco más arriba, decía que, para reforzar el cumplimiento, el acuerdo de mediación se puede elevar a escritura pública.
Eso significa que se lleva ante un notario, que da fe del mismo. Si el acuerdo se incumpliera, se podría pedir al juzgado que obligara a hacerlo de una manera más rápida.
Qué pasa si no se llega a un acuerdo antes del juicio
En caso de que intentes la negociación, pero no logres alcanzar un acuerdo, ¡no pasa nada!
Como decía antes, el intento de negociación no elimina tu derecho de presentar una demanda civil o mercantil.
Lo que tendrás que hacer al presentarla es adjuntar la documentación que acredita el intento de negociación.
Con ello, la demanda seguirá el curso habitual y el conflicto lo resolverá un juez.
A la vista de todo lo expuesto, cabe concluir que alcanzar un acuerdo para evitar ir a juicio tiene muchas más ventajas que inconvenientes.
En España existen varias opciones para lograrlo si tenemos dificultades por nuestra cuenta.
Aquí he analizado con algo de detalle las posibilidades que ofrece la mediación, que puede aplicarse a conflictos en el ámbito familiar y empresarial.
No obstante, existen otras opciones distintas, como el arbitraje o la negociación a través de abogados.
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