Qué es la mediación

La mediación es un método para resolver conflictos sin ir a juicio y de forma amistosa. La mediación se realiza a través de un mediador, que es el profesional que ayuda a las personas que tienen el problema a comunicarse y negociar. La mediación acaba con un acuerdo que es obligatorio y que pone fin al conflicto.

Qué es la mediación y para qué sirve

En términos técnicos, la mediación es un método alternativo de resolución de conflictos. Hoy también se califica a la mediación como método adecuado de solución de conflictos (MASC). Aunque esta terminología encierra casi todas las características de la mediación, la verdad es que a la persona de la calle le dicen bien poco.

De forma sencilla, la mediación es una herramienta para que dos personas que tienen un problema negocien su final de forma amistosa. Esta negociación se hace con la ayuda de un mediador, que facilita que estas personas encuentren ideas comunes para cerrar su conflicto y firmen un acuerdo escrito.

El objetivo de todo procedimiento de mediación es que el mediador, un profesional imparcial y neutral, muestre a estas personas los caminos que tienen disponibles para solucionar su problema. A diferencia de un juicio o de un arbitraje, el mediador no decide ni da la solución, porque no es un juez ni tiene poder para ello. La verdadera función del mediador es escuchar, identificar las necesidades de cada una de las partes en conflicto y acercarlas hacia un acuerdo dialogado y consensuado. El acuerdo no es el que le parece al mediador, sino el que las personas que tienen el problema han construido, de forma conjunta, y con el que todas se identifican.

Cómo es el proceso de mediación

El procedimiento de mediación se caracteriza por su flexibilidad, es decir, por su capacidad para acomodarse a cada caso concreto. A diferencia de un juicio o de un arbitraje, que tienen unos procesos fijados en la ley y unos plazos temporales, la mediación se adapta a cada conflicto y persona.

Duración: la mediación debe durar el menor tiempo posible y desarrollarse en el mínimo número de sesiones necesarias para alcanzar un acuerdo.

¿Cómo se inicia? Existen dos posibilidades de iniciar una mediación:

  • De común acuerdo por las personas que tienen el conflicto, que deberán rellenar una solicitud dirigida al mediador.
  • Porque la pida una de las personas en cumplimiento de una cláusula que obligue a solucionar los conflictos mediante mediación.
  • Porque exista un juicio y se decida suspender para iniciar una mediación.

Sesión informativa: tras recibir la solictidud de inicio, el mediador cita a las dos personas a una sesión en la que les informa sobre el procedimiento de mediación, su formación y experiencia, el coste de la mediación y cómo se organizará el procedimiento.

Sesión constitutiva: si las partes deciden seguir adelante con la mediación, el mediador levantará un acta dando por iniciado el proceso. Se puede hacer el mismo día de la sesión informativa, si ambas personas están de acuerdo, u otro día posterior.

Desarrollo: el mediador se reunirá con las personas, conjuntamente o por separado, para tratar sobre el conflicto, conocer sus necesidades e intereses y vislumbrar vías de resolución. Este es el meollo del procedimiento, porque cada una de las partes expone su postura, sus puntos de partida y qué quieren conseguir. El mediador trabaja con ellas, utilizando diferentes técnicas de comunicación, aproximación de ideas, empatía y diálogo, para diseñar un acuerdo conjunto que satisfaga sus intereses.

Fin de la mediación: la mediación termina porque las personas llegan a un acuerdo, porque alguna de ellas decida no seguir con el procedimiento o porque el mediador lo considere procedente.

El acuerdo de mediación

Una vez que termina la mediación, si las partes han llegado a un acuerdo de mediación, éste se reflejará en un documento que elabora el mediador y que firmarán las partes. Cada una tendrá una copia original de este acuerdo.

El acuerdo de mediación es un contrato entre las personas que tenían el problema y en él se recogen las obligaciones que asume cada una con respecto a las demás. Como todo contrato, su cumplimiento es obligatorio y su incumplimiento habilita a la otra parte a acudir a los tribunales para exigir que se cumpla.

De forma voluntaria, si las partes quieren una garantía reforzada del cumplimiento del acuerdo, pueden elevarlo a escritura pública ante Notario. Este trámite hace que el acuerdo de mediación obtenga un rango distinto (denominado “título ejecutivo”). Al ser considerado título ejecutivo, si el acuerdo de mediación no se cumple, la parte afectada por ello puede exigir su cumplimiento/observancia/ejecución en un juzgado de forma más rápida.

¿Para qué conflictos sirve la mediación?

La mediación es útil para solucionar todo tipo de problemas comunes. Una lista, que no contempla todas las posibilidades, es la siguiente:

  • Divorcios y separaciones: para acordar los términos del divorcio, cómo se reparten los bienes, quién se queda con los hijos, cuándo se les visita, el importe de las pensiones de alimentos, etcétera.
  • Custodia compartida de mascotas: régimen de visitas y cuidados de la mascota (perro, gato, pájaro…) cuando nos divorciamos/separamos o dejamos a nuestra expareja.
  • Impagos de alquileres y de hipotecas.
  • Reclamaciones de deudas, tanto a personas como a empresas.
  • Indemnizaciones: de todo tipo, como responsabilidades civiles, por accidentes de tráfico, por la comisión de delitos, etcétera.
  • Problemas entre socios de empresas y entre trabajadores dentro de la empresa.
  • Reparto de herencias entre familiares.
  • Reclamaciones de vuelos cancelados o retrasados.
  • Ejercicio de la patria potestad: para establecer quién decide que su hijo se vacune, el uso de los espacios domésticos, autorizaciones familiares de todo tipo.
  • Reclamaciones de propiedad intelectual: usos de marcas o patentes, indemnizaciones, etcétera.
  • Desacuerdos en comunidades de vecinos: para realizar obras, uso de elementos comunes (pistas de tenis, patios, piscinas, etcétera).

En Pactio Mediación estamos especializados en la mediación en asuntos civiles y mercantiles, desde conflictos de familia (por ejemplo, mediaciones en divorcios o separaciones), contratos o comunidades de vecinos, hasta contenciosos entre empresas o procesos de quiebra e insolvencia (lo que hoy se conoce como concurso de acreedores).

¿Por qué elegir la mediación para solucionar un conflicto?

La mediación debería ser la primera elección para solucionar un problema con otra persona o empresa. Esto es así porque la mediación permite negociar de forma tranquila y amistosa las posibles salidas a este conflicto, evitando situaciones de tensión y de violencia.

Otra de las ventajas de la mediación es que permite mantener la relación con la otra persona. Cuando demandamos y vamos a juicio, los cauces de comunicación se cierran por norma general. No obstante, es importante saber que durante un juicio y antes de haya sentencia, es posible hacer una mediación para alcanzar un acuerdo.

¿Cuándo necesito una mediacion?

Si tiene un conflicto con otra persona o empresa, necesita una mediación para resolverlo. Ahora bien, es importante tener dos cosas en cuenta:

  • La mediación es voluntaria. Es decir, usted puede querer una mediación para solucionar el problema, pero la otra parte con la que tiene el conflicto puede que no lo desee. En ese caso, no se le puede obligar a venir a mediación.
  • Para acudir a mediación se debe tener un mínimo interés en dialogar y evitar el juicio, es decir, la confrontación. Si no es así, es muy difícil que una mediación vaya a ayudarles.

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