
Cuando hemos heredado junto con otros familiares o allegados, una pregunta muy común es si la herencia se puede repartir sin estar todos de acuerdo. La respuesta rápida es que sí se puede, pero con dificultades e inconvenientes. Aquí lo explicamos.
Para explicarlo de forma sencilla, cuando una persona muere, sus herederos reciben sus bienes y también sus deudas, a las que tienen que hacer frente incluso con su propio dinero, si el de la persona muerta no las cubre.
Esta sucesión no es automática, puesto que la herencia se tiene que aceptar por los herederos para poder adjudicarse el dinero, pisos, fincas, etcétera.
Si los herederos rechazan la herencia (por ejemplo, porque las deudas sean mayores que los bienes), nunca heredarán y su patrimonio privado estará a salvo.
Fases del reparto cuando se recibe una herencia
Hasta llegar al reparto de una herencia hay que pasar por varias fases.
La primera, como hemos dicho antes, es aceptarla. Antes de aceptarla es conveniente tomar conocimiento de los bienes (pisos, dinero, muebles, etcétera) y las deudas del muerto.
Cuando seamos conscientes de estas cantidades, y una vez aceptada la herencia, hay que pagar las deudas. Lo que sobre tras esta operación es la cantidad de bienes que se reparten los herederos.
El reparto de la herencia tampoco es automático, ya que hay que pedirlo en el Notario, siempre que se tenga claro qué bienes se adjudica cada heredero.
En caso de que no haya acuerdo, habrá que ir a un juicio de división de patrimonios.
Hay que tener en cuenta otro detalle. El muerto puede indicar en su testamento que el reparto de la herencia lo realice un contador-partidor, o bien que los herederos elijan a alguien para esta tarea. Otra opción es que ese reparto lo hago el propio Notario.
En definitiva, quien reparta la herencia será quien contabilizará los bienes y obligaciones y decidirá quién se queda con qué y cómo se pagan las deudas.
Cómo se reparte una herencia sin estar de acuerdo
Como decimos arriba, cuando los herederos no están de acuerdo en cómo repartirse los bienes de la herencia, tendrán dos opciones: negociar un acuerdo o ir a juicio.
Antes de explicar los detalles, en Pactio Mediación siempre insistimos en que ningún heredero está obligado a mantener la herencia sin repartir. Es decir, cualquier heredero puede pedir que se reparta la herencia y lo puede hacer en cualquier momento, pues este derecho no prescribe.
El acuerdo siempre es la mejor manera de repartir una herencia, pero si los herederos no son capaces de alcanzarlo tendrán que ir a un juicio de división de patrimonios.
Juicio de división de patrimonios
En el juicio de división de patrimonios se interviene la herencia y se aseguran los bienes, para que ningún heredero pueda usarlos hasta que se adjudiquen. También se nombra un contador-partidor, para realizar el reparto de la herencia.
La ley es partidaria de que sean los herederos quienes se pongan de acuerdo en el nombramiento de esta persona. Si no lo hacen, el juzgado nombrará a un abogado especializado en herencias.
Además, si es necesario, se llamará a peritos para que digan cuál es el valor de los bienes.
En el plazo de dos meses, el contador-partidor deberá realizar un informe con la propuesta de reparto de los bienes entre los herederos. Si nadie se opone a las conclusiones del informe, la adjudicación se llevará a cabo y todo finalizará.
Pero los herederos pueden oponerse al reparto propuesto por el contador-partidor; es decir, los herederos no están obligados a pasar por lo que decide el contador-repartidor. Si se oponen, irán a un juicio ante el juez, quien decidirá el reparto definitivo.
Desventajas de llegar al juicio de división de herencias
De la explicación esquemática que hemos hecho del juicio de división se patrimonios se extraen varias desventajas de acudir al juicio de división de herencias.
- La primera es que hay que contar con abogado y procurador para iniciar este juicio, con los gastos que lleva asociados.
- La segunda es que habrá que asumir más gastos, pues el contador-partidor y los peritos también cobran por su trabajo.
- La tercera es que este tipo de juicios suelen durar varios meses e incluso años.
- En cuarto lugar, si la herencia se interviene, se nombrará un administrador, que también cobrará unos honorarios por su trabajo. Todos estos gastos y tiempo lo acaban pagando los herederos, bien con su dinero o con los bienes de la herencia.
En cambio, si los herederos llegan a un acuerdo sobre el reparto de la herencia, podrán ahorrarse todos estos costes, el tiempo y el estrés emocional asociado a un conflicto por herencias.
Cuando los herederos no pueden ponerse de acuerdo sobre el reparto de la herencia, pueden acudir a un mediador de conflictos, que intervendrá para que alcancen el consenso necesario.
Negociación obligatoria antes de la demanda por división de herencia

La negociación es siempre la mejor vía para resolver un conflicto, sobre todo si afecta a la familia, como es el caso de los conflictos por herencias.
El ahorro de tiempo, de dinero y de disgustos es más que evidente.
A esto se puede sumar una novedad legislativa que entró en vigor en España el 3 de abril de 2025: la Ley de Eficiencia Procesal.
Esta ley señala que es obligatorio demostrar que se ha intentado una negociación antes de presentar una demanda mercantil o civil, como puede ser la del juicio de división de herencia.
Las personas que se nieguen a participar en la mediación, o que hagan oídos sordos a la solicitud, podrán ser condenadas en costas, si el asunto se judicializa. La condena en costas será posible incluso si la sentencia judicial les favorece.
Entre los métodos de negociación que la Ley contempla figura la mediación familiar.
A continuación te explicamos las ventajas de la mediación para cuando hay que repartir herencias sin acuerdo.
Podemos ayudarte. Contacta con nuestros mediadores de conflictos
Mediación para evitar el juicio de división de herencia

A veces no queda más remedio que ir a un juicio de división de herencias, porque el acuerdo entre los herederos es imposible.
Sin embargo, nuestra recomendación es que siempre se intente resolver las desavenencias para repartir la herencia.
La mediación es una herramienta muy eficaz para negociar el reparto de una herencia cuando no hay acuerdo entre los herederos.
Principales ventajas de la mediación familiar
En líneas generales, las principales ventajas de la mediación familiar son tres: es un proceso rápido, económico y menos estresante que un procedimiento judicial.
Es más rápida porque la Ley de Eficiencia Procesal determina que la mediación debe desarrollarse en el plazo máximo de 3 meses.
Es más económica porque el precio de la mediación se reparte equitativamente entre todos los participantes (salvo que pacten otra cosa).
Resulta menos estresante porque favorece un diálogo regulado, da control total sobres las decisiones y permite conservar los lazos familiares.
Mediador de conflictos en asuntos de herencias
La mediación la realiza un mediador, que es una persona independiente e imparcial, que ayuda a los herederos a que cierren un acuerdo de reparto de los bienes de la herencia.
Esta ayuda se realiza a través del diálogo y de diferentes técnicas que van facilitando que se encuentren puntos en común y se alcance un acuerdo.
El mediador no es un contador-partidor, es decir, no les dice a los herederos cómo deben repartir los bienes. Tampoco les aconseja. El mediador les ayuda a que busquen un acuerdo.
Acuerdo de mediación en herencias conflictivas
Si los herederos consiguen un acuerdo de mediación, este se refleja por escrito y es totalmente vinculante. Con él ya sólo tienen que ir al Notario para que se proceda a escriturarlo y realizar el reparto de los bienes.
La mediación para repartir una herencia se puede pedir incluso cuando se esté en el juicio de división, porque la ley invita en todo momento a que los herederos solucionen su conflicto con un acuerdo.
En este caso, el procedimiento judicial se suspende y, si hay un convenio de adjudicación de bienes, finaliza.
Así que en la mediación para repartir herencias todo son ventajas: se tarda menos tiempo en alcanzar un compromiso, se gasta menos dinero y los bienes se pueden repartir de forma más rápida.
Si no hay acuerdo en la mediación, los herederos siempre podrán recurrir, como última solución, a un juicio de división de herencias.
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