
La mediación familiar puede ayudarte a alcanzar un acuerdo sobre tu divorcio sin ir a juicio. En nuestro despacho hemos logrado que un matrimonio acuerde la pensión alimenticia de sus hijos en cuestión de semanas.
Nunca es fácil gestionar un divorcio: los cambios económicos, las preocupaciones por los hijos, las mudanzas, el estrés emocional… En medio de ese embrollo, es posible que llegar a acuerdos sea casi misión imposible.
Pero acordar los términos del divorcio puede ahorrar tiempo, dinero y estrés.
Sin olvidar que, en España, la mediación es una de las técnicas de negociación reconocidas legalmente para cumplir con el llamado requisito de procedibilidad. Este requisito exige demostrar que se ha intentado una negociación antes de presentar una demanda civil o mercantil.
Si tienes voluntad de negociar, pero dificultades para llevarlo a cabo, la mediación familiar puede ser una buena elección.
En nuestro despacho de mediadores hemos llevado a cabo mediaciones familiares de distinta índole. En líneas generales, estos han sido los problemas más habituales:
* Custodia compartida de mascotas
* Reparto de la vivienda familiar
* Reparto de gastos en comunidades de vecinos
* Modificación de acuerdos previos sobre manutención y tiempo con los hijos
El caso

La pareja con la que hemos trabajado necesitaba cambiar los términos del acuerdo que mantenían sobre los cuidados de sus hijos y el reparto de sus gastos.
Sus realidades habían cambiado y necesitaban adaptarse a la nueva situación, pero tenían dificultades para comunicarse con fluidez y de una manera positiva.
También tenían diferentes puntos de vista sobre cuáles debían ser las aportaciones económicas para la manutención de los hijos y cómo compartir el tiempo con ellos.
Mediación familiar y violencia de género
El primer paso para saber si su caso era mediable fue averiguar si existía alguna denuncia o condena por violencia de género.
Confirmar este extremo es fundamental, ya que la Ley española es tajante: la mediación no es posible si hay o habido violencia de genero.
Al no haber ninguna denuncia de este tipo, pudimos avanzar en el proceso de mediación familiar.
Los abogados en el proceso de mediación
En este caso, cada parte tenía abogado y la recomendación de acudir a mediación había partido de ellos.
Desde luego, cuando una figura de autoridad y confianza -como los abogados- recomienda la mediación, la predisposición es mucho mejor.
Los jueces también pueden derivar a mediación, pero no es necesario esperar a que esto suceda.
Cualquier persona puede acudir a mediación por su propia voluntad.
Es importante señalar que no es necesario tener abogado para iniciar una mediación.
No obstante, si una parte decide acudir a mediación con abogado, hay que informar a la otra parte, para que decida si también quieren contar con asistencia letrada.
Es muy importante tener en cuenta que, durante la mediación, los abogados no toman decisiones, ni dirigen las sesiones.
En el caso de éxito que analizamos aquí, las partes decidieron participar en la mediación sin la asistencia directa de sus abogados, que sí supervisaron el acuerdo de mediación alcanzado.
El diseño de la mediación

La mediación familiar es un proceso que se puede adaptar a las necesidades de sus participantes. No obstante, la persona mediadora también tiene capacidad para diseñarlo.
Aquí, acordamos realizar sesiones individuales y de manera telemática.
Aunque las sesiones conjuntas suelen ser el ideal, hay veces en las que esa fórmula puede impedir que el proceso continúe y que la comunicación fluya.
El contenido de la mediación se diseñó en función de los temas que preocupaban a las partes.
* Establecimos bloques de contenidos determinados. Fue muy importante fijar objetivos concretos y que los asuntos no se mezclaran entre sí.
* Fijamos fechas concretas para escuchar las propuestas y contrapropuestas.
* Trabajamos mucho con técnicas como la escucha activa y las repreguntas.
* Buscamos constantemente los aspectos comunes entre la expareja. El más importante era, sin duda, la preocupación de ambos por el bienestar de sus hijos.
La importancia de la sesión informativa
La sesión informativa es fundamental para detectar los puntos fuertes y débiles de la situación, y diseñar el proceso. Esta sesión es previa al inicio del proceso y no compromete a continuar con el mismo.
En ella, el mediador informa a las partes de las características de la mediación y del acuerdo. También resuelve sus dudas.
Así, las personas interesadas en la mediación pueden tomar una decisión informada sobre si quieren comenzar, o no, con la mediación.
Ventajas de la mediación electrónica

La mediación electrónica ofrece muchas ventajas, no sólo a personas que pueden vivir en lugares diferentes y alejados entre sí.
En esta ocasión, además de sesiones por videollamada, trabajamos de manera constante con correos electrónicos.
Hay que destacar que un proceso de mediación no consiste sólo en las sesiones que se fijan: ua gran parte del trabajo se realiza entre ellas.
El resultado: acuerdo de mediación total

En un mes, la expareja había alcanzado un acuerdo sobre el nuevo reparto de gastos para sus hijos y sobre el reparto de los tiempos con ellos.
Es decir, habían alcanzado un acuerdo total sobre los temas que les habían traído a mediación.
En ocasiones, en lugar de un acuerdo total, se llega a un acuerdo parcial. Esto puede ser igual de positivo porque:
- Permite avanzar en determinados contextos
- Ayuda a demostrar que el entendimiento es posible
- Permite trabajar en otros acuerdos más adelante
Características del acuerdo de mediación

Hay quien piensa que un acuerdo es mucho más débil que una resolución judicial.
En realidad, el Código Civil español prioriza los acuerdos voluntarios entre las partes, porque entiende que son fruto de su voluntad. En consecuencia, los acuerdos son perfectamente válidos (salvo que se demuestra alguna causa de nulidad) y más fáciles de cumplir.
El acuerdo de mediación queda por escrito y es de obligado cumplimiento para los firmantes.
Para reforzarlo, se puede elevar a escritura pública, ante un notario o ante un juez. Esto significa que, si se incumple, se puede solicitar que se obligue a realizarlo de una manera más rápida.
El acuerdo de mediación familiar cuando hay menores
Siempre que hay menores afectados por la mediación familiar, un juez debe supervisar el acuerdo.
De esta forma, se garantiza que lo que los padres han consensuado no perjudica sus derechos e intereses.
Para este trámite, sólo se necesita un abogado, lo que también supone un ahorro de costes para la expareja.
Este asunto confirma que un mediador en caso de divorcio o separación puede ser una buena forma de superar las diferencias y alcanzar acuerdos, sin ir a juicio.
Pero no basta sólo con la intervención de un mediador: las partes también deben tener una voluntad sincera de alcanzar acuerdos.
Por nuestra experiencia, partir de líneas rojas, o posiciones inamovibles no es lo más indicado. Es importante tener en cuenta que, en una negociación todo el mundo tiene que ceder en algo.
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