
La conciliación es una de las técnicas de negociación a las que se puede recurrir, en España, para resolver un conflicto sin tener que ir a juicio. A continuación explico las claves de la conciliación extrajudicial y la obligatoriedad de intentar una negociación antes de presentar una demanda civil o mercantil.
La Ley Orgánica 1/2025 del 2 de enero reconoce la conciliación como uno de los métodos para llegar a acuerdos legales y de obligado cumplimiento.
En España esta Ley es popularmente conocida como Ley de Eficiencia Procesal. Entró en vigor el 3 de abril de 2025 y obliga a demostrar que se ha intentado una negociación antes de presentar una demanda civil o mercantil.
La conciliación es una de las negociaciones que se pueden intentar.
Está considerada uno de los Métodos Alternativos de Resolución de Conflictos, o MASC.
Los otros métodos son la mediación de conflictos, la negociación, la oferta vinculante confidencial y la opinión de una persona experta independiente.
Conciliación extrajudicial y conciliación laboral
Es importante no confundir la conciliación extrajudicial con la conciliación laboral.
La laboral lleva más tiempo vigente en España y se enfoca exclusivamente a resolver extrajudicialmente conflictos laborales específicos (despidos, cantidades impagadas, etc).
La conciliación extrajudicial se puede utilizar para resolver otro tipo de conflictos. Más abajo los explico con algo más de detalle.
En qué consiste la conciliación
Las características más importantes de la conciliación extrajudicial son:
- En la negociación interviene un conciliador extrajudicial, que es una persona independiente y neutral.
- La persona conciliadora se encargará de que la negociación entre las partes sea respetuosa y constructiva.
- También podrá proponer soluciones.
Ésta es una de las principales diferencias entre la conciliación y la mediación. En la conciliación, la persona conciliadora sí puede aportar ideas para resolver el conflicto, pero en la mediación no puede.
En general, se puede decir que el conciliador extrajudicial es la persona que dirige la negociación.
Esto incluye la preparación de los documentos de inicio y final de la conciliación, así como los acuerdos (totales o parciales) que se alcancen.
Si la conciliación termina sin acuerdo, la persona conciliadora también tendrá que plasmarlo en un documento, que se entregará a los participantes.
La aplicación práctica de la conciliación es muy variada: puede servir para resolver problemas familiares y también empresariales.
Por ello, se habla de conciliación familiar o conciliación empresarial.
Obligación de negociar antes de presentar una demanda civil o mercantil

Una de las características más importantes de la Ley de Eficiencia Procesal es que obliga a intentar una negociación extrajudicial antes de presentar cualquier demanda civil o mercantil.
Esto significa que tienes que acreditar el intento de negociación, incluso si luego no puede llevarse a cabo.
La persona conciliadora se puede encargar de trasladar tu interés en negociar a la otra parte.
Si la contraparte accede, se iniciará la conciliación.
En caso de que no acepte, el conciliador extrajudicial te remitirá el documento que acredita tu intento, con el cual podrás tramitar la demanda correspondiente.
Las personas que se nieguen a negociar, sin causa justificada, pueden verse perjudicadas en caso de que el asunto se judicialice.
Ese perjuicio puede ser la condena en costas, incluso si la sentencia resulta favorable a sus intereses.
Podemos ayudarte. Contacta con nuestros conciliadores
Qué beneficios tiene la conciliación familiar o empresarial
La conciliación extrajudicial tiene muchas ventajas, tanto en el ámbito familiar como en el de la empresa.
Entre las ventajas más importantes de la conciliación extrajudicial están:
- Es más rápida que cualquier proceso judicial (que puede tardar años)
- Reduce la incertidumbre, la ansiedad y otros problemas emocionales asociados con los procedimientos que se alargan en el tiempo
- Es más económica
- Permite tener el control total sobre lo decidido, ya que la solución no la impone una tercera persona externa
- Ayuda a que la solución sea totalmente personalizada
- Es confidencial
Quiénes pueden ser conciliadores

La Ley de Eficiencia Procesal española señala que pueden ser conciliadores:
- Abogados y procuradores debidamente inscritos en su colegio profesional.
- Graduados sociales, economistas inscritos como ejercientes en su colegio profesional.
- Notarios y registradores de la propiedad ejercientes e inscritos en su colegio profesional.
- Mediadores de conflictos inscritos en el registro correspondiente o en alguna institución de mediación debidamente homologada.
- Los jueces de paz y los letrados de la administración de justicia también pueden ejercer como conciliadores extrajudiciales
En nuestro despacho, ofrecemos servicios de conciliación porque nuestros socios son abogados y mediadores de conflictos debidamente homologados e inscritos en el Colegio de Abogados de Madrid y en el Registro de mediadores del Ministerio de Justicia.
Diferencias entre conciliación y mediación
La principal diferencia entre la conciliación y la mediación es que la persona conciliadora puede realizar propuestas para resolver el conflicto y el mediador no.
Otra diferencia, un poco más técnica, es que hay profesionales que pueden ser conciliadores sin necesidad de obtener un título específico de conciliación y para ser mediador, en España, sí es necesaria una formación específica.
Aquí tienes más información sobre qué es un mediador.
Suspensión de los plazos legales por la conciliación
La solicitud de inicio de una conciliación extrajudicial interrumpe la prescripción, o la caducidad, de los plazos para las acciones legales.
Esa interrupción se produce desde el día en el que la persona conciliadora recibe la solicitud de conciliación extrajudicial.
Si en los siguientes 15 días naturales no hay contacto con la otra parte, los plazos volverán a ponerse en marcha.
Lo mismo sucederá si la contraparte no responde a la invitación de conciliación en los 15 días naturales siguientes a su recepción o si, en ese plazo, no se produce la primera reunión.
En el caso de que la conciliación se ponga en marcha, la interrupción, o suspensión, se prolongarán hasta que termine el proceso, ya sea con o sin acuerdo.
El acuerdo de conciliación
El acuerdo de conciliación queda recogido en un documento que el conciliador se encarga de redactar.
Los participantes en la conciliación extrajudicial tienen que revisarlo. Si lo desean, pueden contar con el asesoramiento de sus abogados, aunque no es obligatorio.
Si el acuerdo que alcanzan incluye todos los temas que querían negociar, se dice que es un acuerdo total. Cuando sólo incluye algunos puntos, es un acuerdo parcial.
En ocasiones, un acuerdo parcial permite ir avanzando en una solución más global.
Con esto quiero decir que los temas que se hayan quedado fuera se pueden negociar más adelante.
También es muy importante resaltar que el acuerdo de conciliación es de obligado cumplimiento para los firmantes.
Además, las partes no podrán presentar una demanda sobre aquello que hayan acordado. Sólo podrán solicitar su nulidad por las causas recogidas en el Código Civil para invalidar los contratos. También podrán oponerse en los términos de la ejecución.
Para finalizar, es necesario saber que el acuerdo de conciliación se puede convertir en título ejecutivo, elevándolo a escritura pública, u homologándolo en un juzgado.
Aquí te doy algunos detalles más sobre qué es el acuerdo de conciliación extrajudicial.
Qué pasa si no se llega a un acuerdo de conciliación
Si una conciliación extrajudicial acaba sin acuerdo, ¡no pasa nada!
El conciliador emitirá el documento que certifica que la negociación se ha intentado, aunque sin éxito.
Después, podrás intentar resolver el conflicto a través de una nueva negociación o elegir la vía judicial.
Recuerda que antes de demandar es necesario demostrar que has intentado negociar.
La demostración de ese intento de negociación es lo que se denomina “cumplir con el requisito de procedibilidad”.
Qué temas se tratan en una conciliación
En una conciliación extrajudicial se pueden tratar multitud de temas.
En el ámbito familiar, por ejemplo, se puede abordar todo lo relacionado con el divorcio o la separación: desde el reparto del piso común hasta la custodia compartida de la mascota.
También es posible acudir a la conciliación extrajudicial para resolver problemas de herencia entre hermanos.
Si hay desacuerdos sobre los hijos comunes, el acuerdo de conciliación tendrá que ser revisado por un juez, para garantizar los derechos de los menores.
En materia empresarial, la conciliación extrajudicial también es muy flexible. Por ello, sirve para resolver conflictos entre socios; diferencias entre trabajadores o problemas entre la empresa y sus proveedores o clientes.
Cuánto dura una conciliación
Hay que tener en cuenta que la conciliación debe desarrollarse en el menor número de sesiones posibles y durar lo menos posible.
Pero eso depende mucho de cada caso: del número de asuntos que haya que negociar, de la disposición de las partes, de sus agendas, etc.
En materia de mediación, por ejemplo, la Ley de Mediación marca que el proceso debe durar un máximo de 3 meses, que puede trasladarse también a la conciliación extrajudicial; al menos, de modo orientativo.
Cómo es el proceso de conciliación
A grandes rasgos, estos serían los pasos para iniciar, desarrollar y terminar una conciliación extrajudicial.
- Las personas que tienen el desacuerdo se ponen en contacto con el conciliador. Puede hacerlo una de ellas o ambas, de mutuo acuerdo.
- Si el contacto lo establece sólo una de las partes, el conciliador tiene que ponerse de acuerdo con la otra. Tiene un plazo de 15 días para hacerlo.
- La parte contactada tiene un plazo de 15 días para responder a la propuesta de conciliación.
- Si no responde, o no se puede concertar una reunión en esos 15 días, se debe considerar que la conciliación no sale adelante.
- En caso de que sí haya respuesta afirmativa, el conciliador propondrá iniciar la conciliación, en función de las características de la situación.
Cuando la conciliación no se desarrolla, la persona conciliadora tendrá que explicarlo en el documento de cierre que prepare. En caso de que sí se realice la conciliación, también lo indicará, igual que si acaba con acuerdo total o parcial.
Confidencialidad de la conciliación
Todas las personas que participan en la conciliación están sujetos a un deber de confidencialidad.
Esto significa que no podrán transmitir a nadie lo que se negocie durante el proceso, o los documentos que sea necesario utilizar para la negociación.
Tampoco podrán ser llamados a un proceso judicial posterior, ni requeridos a dar las notas que hayan podido tomar.
Las excepciones a este deber de confidencialidad son éstas:
- Que los partes se liberen de cumplir con la confidencialidad. Tienen que hacerlo por escrito y expresamente.
- Cuando lo pidan los jueces penales, mediante resolución motivada
- Por razones de orden público
- A efectos de tasación de costas, si se está tramitando su ejecución
Ejemplo de conciliación familiar

El de Ana y Luis es un buen ejemplo de conciliación familiar.
Se quieren divorciar, pero no se ponen de acuerdo sobre qué hacer con el piso, la casa de la playa y el perro que tienen en común.
Su comunicación no es buena y no son capaces de dar con una solución satisfactoria para los dos.
No quieren meterse en pleitos, así que deciden acudir a conciliación.
El conciliador establece las normas de las sesiones y acuerda con ellos la frecuencia y duración de las mismas.
Con ello, empieza a ayudarles a comunicarse respetuosamente.
Asimismo, centra la negociación en los temas que les importan. Con ello, evita que se pierdan en discusiones sobre el pasado.
Cuando es necesario, aporta nuevas ideas, ya que ve la situación desde fuera y tiene una visión más creativa y neutral que ellos, hartos ya de darle vueltas a las cosas.
En cuestión de mes y medio, Ana y Luis llegan a un acuerdo sobre los tres grandes asuntos que les hacían sufrir.
De paso, han mejorado su comunicación, lo que les ayudará a gestionar la custodia compartida de su mascota.
Ejemplo de conciliación empresarial

A nivel empresarial, la situación de la guardería (ficticia) Duendes amarillos es otro ejemplo práctico de conciliación.
Sus trabajadores se sienten muy presionados y han surgido bastantes problemas de trato personal y de gestión de equipo.
La dirección no es capaz de resolverlos y falla la comunicación interna.
La plantilla no se sincera con sus jefes, que desconocen el grado de descontento y las causas tras los conflictos que han ido apareciendo.
La empresa llama a un conciliador externo, que no conoce a nadie, así que trabaja desde la neutralidad y la imparcialidad.
Esa posición genera confianza entre la plantilla, que recibe sus propuestas de manera más positiva.
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