
Si te preguntas por qué debes pensar en la mediación antes que en un juicio, te voy a dar una razón de peso: la mayoría de los juzgados y tribunales de España están citando para celebrar juicios dentro de tres, cuatro o cinco años.
Antes de la epidemia de Covid-19 los juzgados ya estaban saturados, sobre todo por la falta de medios con la que tienen que trabajar día a día.
Tras la aparición del coronavirus, los juzgados se han visto más sobrepasados. Y esta tendencia se va a mantener en los próximos años.
Así que, si decides apostar por la mediación, y la persona o empresa con la que tienes el problema también lo acepta, puedes resolver la controversia en cuestión de meses.
Además, desde el 3 de abril de 2025, en España es obligatorio intentar una negociación, como la mediación, antes de presentar una demanda. Más abajo te cuento un poco más sobre esta novedad.
Ventajas de la mediación
La rapidez es una de las principales ventajas de la mediación, pero no es la única.
El proceso de mediación también es más económic y más satisfactorio que un procedimiento judicial.
A todo ello hay que añadir la seguridad de que si la mediación no acaba con un acuerdo, siempre podrás recurrir a los tribunales.
Obligación de negociar antes de presentar una demanda
Desde el 3 de abril de 2025, en España es obligatorio demostrar que se ha intentado una negociación antes de presentar una demanda civil o mercantil.
La Ley que regula esta novedad es la llamada “Ley de Eficiencia Procesal“, aprobada en enero del mismo año.
Esta misma Ley contempla la mediación como uno de los métodos de negociación posibles para resolver conflictos familiares o mercantiles.
Quien se niegue a participar en un intento de mediación de manera injustificada puede verse condenado en costas, si el asunto acaba en juicio, incluso si la sentencia le resulta favorable.
Podemos ayudarte. Contacta con nuestros mediadores de conflictos
Conflictos que se pueden resolver en mediación
La mediación no es la panacea para todo tipo de problemas, pero sí que ayuda a resolver muchos conflictos bastante habituales. Entre ellos destacan:
- Separaciones y divorcios
- Incumplimientos de contrato
- Indemnizaciones
- Reparto de herencias
- Problemas en el entorno de trabajo
La mediación también es muy útil para fijar una “custodia compartida” de nuestra mascota, si por ejemplo hemos terminado nuestra relación con la pareja con la que estábamos.
Y en los conflictos entre empresas, la mediación es muy recomendable, ya que permite mantener las relaciones comerciales, solucionar la cuestión cuanto antes y hacerlo de forma confidencial, cómo se explica en este artículo de Legal Today.
El proceso de mediación
Como ya hemos contado en otras entradas de nuestro blog, la mediación es una herramienta que nos ayuda a solucionar conflictos que mantienen dos personas (o varias) o una persona y una empresa.
La mediación no es un juicio, sino que es un espacio para que las dos partes que tienen el problema se comuniquen y negocien un acuerdo con la ayuda de un profesional especializado.
El procedimiento de mediación es absolutamente flexible, se puede adaptar a las necesidades de las personas, pero ojo, es un procedimiento.
Esto significa que en la mediación hay un conjunto de trámites (muy sencillos) que cumplir y que garantizan el buen desarrollo de la mediación y un final adecuado para todos.
La sesión de inicia de la mediación sirve para que el mediador explique esos trámites, aunque también se encargará de verla por su cumplimiento a medida que se vayan desarrollando.
Con la modificación de la Ley de Eficiencia Procesal es muy importante prestar atención a la documentación de la mediación, ya que servirá para acreditar el intento de negociación, la inasistencia de alguna persona convocada y otras cuestiones que pueden tener trascendencia jurídica.
El mediador de conflictos
El mediador es el profesional que se encarga de dirigir la mediación y de conseguir que las personas que tienen el conflicto lleguen a un acuerdo.
Tiene obligación de presentarse y de explicar su formación y experiencia en la sesión de inicio de la mediación.
También tiene deber de confidencialidad sobre todo lo que se plantee y analice en el proceso de mediación.
El deber de confidencialidad es uno de los aspectos clave de la mediación.
El acuerdo de mediación
El objetivo de la negociación es alcanzar un acuerdo de mediación entre las personas que tienen el problema.
El mediador dirige, pero no sugiere cuál es el mejor acuerdo, ni qué se debe acordar ni impone ninguna solución.
Para lograr una comunicación efectiva, el mediador usa diferentes técnicas; para eso es un profesional formado en la gestión de conflictos.
Mediación sin acuerdo
¿Qué sucede si la mediación termina sin acuerdo?
Realmente, no sucede nada. Las personas, o empresas, pueden seguir negociando por su cuenta o ir a juicio, si lo estiman conveniente.
La mediación pretende conseguir que las personas solucionen sus problemas sin enfrentarse, de la forma más satisfactoria posible para todos.
Si no es posible, siempre queda abierta la vía del pleito en los tribunales… y la larga espera para saber si nos darán la razón.
¡Sin olvidar que, desde el 3 de abril, antes de iniciar el proceso judicial es necesario acreditar un intento de negociación! La mediación es uno de los varios métodos de negociación obligatorios antes de presentar una demanda civil o mercantil en España.
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